
El debut de Ronnie, "I´ve got my own album to do", es realmente destacable y reivindicable, lo mismo que “Gimme some neck” y la perla negroide, elegante y sentimental "Now look", que se ha convertido en el disco que más escucho actualmente. Entre los tres albumes hay una buena dosis de rock´n´roll. La fina ironia de Wood llevó a titular su primer disco con la frase que no paraban de pronunciar muchos de los músicos que se acercaban a su estudio privado en la mansión londinense de su propiedad. Llamada The Wick, se trata de un precioso edificio con vistas a la curva del Tamesis.
Keith Richards empezaba a estar verdaderamente jodido con la heroína por aquel entonces, y todo el mundo hablaba de que los Stones lo largarían en breve. En una de sus noches locas pensó que había ligado con la novia de Wood y la acompañó a la mansión de éste, pero la señorita en cuestión le sugirió que podía bajar al sótano a tocar con Ron… y al hacerlo se encontró al guitarrista tocando con Mick Jagger. El tipo pensó: “ok, está claro, ya tengo sustituto”, pero transcurridos unos segundos de tensión, silencio y miradas asesinas los tres empezaron a reir a carcajadas. Jagger sólo estaba colaborando con estas canciones, y Keef se unió a la fiesta.
Las atmósferas de los Faces están aquí presentes de una u otra forma, y ya se dejan escuchar los ritmos jamaicanos que estaban seduciendo profundamente a los Stones y que fueron la pesadilla de Watts, ritmos que se haría más patentes en algún tramo del siguiente larga duración de Woody, "Now look". Aparte de los citados, la nómina de colaboradores es mareante, directamente muchos de los músicos ingleses más en forma en aquellos momentos: Mickey Waller, Ian MacLagan, George Harrison, Mick Taylor, Rod Stewart, Andy Newmark… feeling y muy buenos momentos grabados, cuando la mejor época como instrumentista excitante e instintivo de Ron iba acabándose, y una brutal adicción a la base de coca y el alcohol le esperaba al final del camino.