viernes, 12 de junio de 2009

The Dead Boys – Young, Loud & Snotty

El desaparecido Stiv Bators compartió piso en Nueva York con Michael Monroe y Johnny Thunders. No creo que ninguna persona vuelva a ser normal después de semejante experiencia, y desde luego Bators no fue una excepción. Llegado desde su Cleveland natal a la ciudad de los rascacielos, al conocer la escena punk de primera mano le faltó tiempo para llamar a los compañeros de su antigua banda, Frankenstein, rebautizados para la ocasión como The Dead Boys.

Hijos directos del CBGB, donde Stiv se hizo leyenda debido a su nihilismo militante y autolesionante, el dueño del club fue quien les encaminó hacia su primer contrato discográfico. El resultado, “Young, loud & snotty” es toda una sobredosis de emocionante rock and roll que exhibe sin complejos una cierta falta de destreza instrumental, sustituida por la más pura visceralidad y por unos tremendos guitarrazos que se hunden en el rock de garaje de los sesenta vuelto a la vida en pleno 1977.

Los Dead Boys no eran unos punkos cualquiera, estaban mucho más cerca de Thunders o Stooges y de ellos aprendieron a no empañar el rock´n´roll con exceso de mensaje y la importancia de un buen y bonito estribillo. Dejaron para la posteridad un buen puñado de himnos imperecederos, chulos y rabiosos, y muy bien armados, como “Sonic reducer”, “What love is”, “All this and more” o “I need lunch”. Chetah Chrome no es Van Halen ni Bators es Coverdale, pero a letales no les gana nadie.
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2 comentarios:

WOOD dijo...

Joer, alguien que habla del tio Stiv. Que grande eres, amigo Scott. Unidos por enesima vez en nuestra isla. Llevo sin oir a los Dead Boys varios años luz. Me birlaron un disco que tenía de ellos. Voy a retomar audición. Lo que si tengo es de los Lords y uno en solitario que era una rareza pero un sucio lujo auditivo. A este ritmo, estoy convencido que casi cualquier cosa que me aconsejes musicalmente me interesará, cosa dificil en otros lados. Abrazo.

Scott St. James dijo...

Gracias por los inmerecidos cumplidos, woody, no obstante los aprecio.
Espero y deseo que tu reencuentro con Stiv haya sido una celebración, hermano.