
Claramente por encima de etiquetas, esta banda ha dejado un puñado de canciones tan buenas como se puedan escribir, o al menos es la apreciación personal que tengo sobre los de Manchester. No se, siempre he sentido debilidad por bandas como los Buzzcocks, capaces de hacer ese tipo de aquitectura sencilla pero impactante, que te toca dentro de esa manera diferente, algo que ninguna gran estrella de la música puede conseguir.
Como leí una vez en alguna revista, esta es una de esas escasas recopilaciones con entidad propia. Me apropio de esta afirmación porque da en la diana de manera certera y al primer intento: en ningún momento te da la sensación de escuchar refritos, grandes éxitos o inconexos momentos estelares, el artefacto sobrevive fresco como una lechuga a través de los años. Inútil resaltar canciones por encima de otras, a esto hay que ponerle la aguja encima y punto.