
Llevo todo el día escuchándolos, y como siempre, me vuelvo a encontrar delante a una banda gigantesca, íntegra, la banda inmaculada y primordial que dio con una veta preciosa como el oro, de la que se alimentarían cientos de bandas diez o quince años después del final oficial del grupo, tal es la magnitud de la inspiración y la anticipación de su música. ¿Cuantos grupos han alcanzado la gloria estrictamente musical, la completa excelencia en el arte de hacer canciones sin que nada más importe?
Aquí todo es real, no hay espacio para la distracción o el disfraz. En el crisol de Big Star se cocieron diversos ingredientes digamos antes de tiempo, el resultado o fórmula final tendría que haber sido descubierto años después de manera "natural", de acuerdo a las leyes de la evolución. En cierto modo es increíble, pero ahí están las canciones... "Thirteen" podría haber sido un número más en el "Tomorrow the green grass" de los Jayhawks, "India song" igualmente podría haber aparecido en algún álbum de los REM ochenteros, o "In the street" se podría haber deslizado en algún disco de Teenage Funclub de la manera más natural del mundo. Sirva como humilde homenaje al señor Chilton esta entrada, una de las pendientes fijas desde el día que comencé con el blog. Thank you friends, wherever you are!.
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