sábado, 20 de agosto de 2011

After Dark Vol. III

Entrada programada
"Se pasa una mano por el flequillo. Se coloca bien la capucha de la sudadera que lleva debajo de la cazadora. Luego, como si se alentara a sí misma, se mordisquea los labios y asiente repetidas veces. De modo simultáneo, la Mari del espejo también se mordisquea los labios y asiente repetidas veces. Se cuelga el bolso al hombro, sale del lavabo. La puerta se cierra.
Nuestra mirada convertida en cámara permanece unos instantes en el lavabo, sigue barriendo el interior del cuarto. Mari ya no está allí. Ya no hay nadie. Sólo la música sonando por los altavoces del techo. Una melodía de Hall & Oates. I can´t go for that. Al mirar con atención, descubrimos que en el espejo todavía se refleja la imagen de Mari. Y la Mari del espejo está mirando hacia nosotros desde el otro lado. Con expresión seria, como si estuviera esperando a que ocurriera algo. Pero a este lado no hay nadie. Sólo la imagen de Mari que permanece en el espejo del Skylark.
Todo va sumiéndose en la oscuridad. En las tinieblas, cada vez más densas, suena I can´t go for that."
"After Dark". Haruki Murakami

01 - The Shazam - Calling Sydney
02 - The Flammin Sideburns - Up in flames
03 - The Fore - Love for Sale
04 - The Knack - Another Lousy Day In Paradise
05 - Stories - Top Of The City
06 - Matthew Sweet - If time permits
07 - The Lovetones - A Place For Us
08 - Roger Klug - Girl After My Own Heart
09 - Maplewood - Darlene
10 - The Essex Green - Everything Is Green
11 - Bobby Sutcliff - My Perfect Dream
12 - Fallon Cush - Kiss You Awake
13 - D. L. Byron - Witching Moon
14 - Two Hours Traffic - Stolen Earrings
15 - The Riffbrokers - Lenient
16 - Paul Collins - Hurting´s On My Side
17 - Fade Outs - Sun Queen

martes, 16 de agosto de 2011

After Dark Vol. II

Entrada programada
"En este hotel los clientes miran el panel de fotografías del vestíbulo, escogen la habitación que les gustan, pulsan el botón correspondiente y retiran la llave. Así funciona. Luego sólo tienen que que tomar el ascensor y subir a su habitación. No necesitan ver a nadie. Tampoco deben hablar con nadie. Hay tarifas por horas y por noche completa. Iluminación en tono azul oscuro. Mari Asai lo va estudiando todo con curiosidad. Karou dirige un breve saludo a la mujer de recepción.
- Tú no has estado nunca en un lugar como éste, ¿Verdad? - dice dirigiéndose a Mari.
- No. Es la primera vez.
- Bueno, pues ya ves. En este mundo hay muchas maneras de ganarse la vida.
La habitación no tiene ventanas. La atmósfera es asfixiante. Hay una cama y un televisor enormes para el tamaño del cuarto. En un rincón se ve a una mujer desnuda en cuclillas, encogida, como si quisiera abultar lo menos posible. El suelo está lleno de toallas manchadas de sangre."

"After Dark" Haruki Murakami
01 - Roy Brown - Boogie At Midnight
02 - Jackie Brenston -  Rocket 88
03 - Sonny Burgess - Higher
04 - Tony Conn - Like Wow
05 - Johnny O'Keefe - Real Wild Child
06 - Ronnie Self - Rocky Road Blues
07 -  Harold Jenkins - Give me some love
08 - Charlie Feathers - Too much alike
09 - Clarence Henry - Ain't Got No Home
10 - Dale Hawkins - My Babe
11 - Billy Lee Riley - Red Hot
12 - Danny Wolfe - Pucker Paint
13 - Dean Beard - Villa Acuna
14 - Ronnie Haig - Money Is The Thing Of The Past
15 - Mcguire Sisters - Sincerely

viernes, 12 de agosto de 2011

After Dark Vol. I

Entrada programada
"En el amplio panorama, la ciudad parece un gigantesco ser vivo. O el conjunto de una multitud de corpúsculos entrelazados. Innumerables vasos sanguíneos se extienden hasta el último  rincón de ese cuerpo imposible de definir, transportan la sangre, renuevan sin descanso las células. Envían información nueva y retiran información vieja. Envían contradicciones nuevas y retiran contradicciones viejas. Al ritmo de las pulsaciones del corazón parpadea todo el cuerpo, se inflama de fiebre, bulle. La medianoche se acerca y, una vez superado el momento de máxima actividad, el metabolismo basal sigue, sin flaquear, a fin de mantener el cuerpo con vida. Suyo es el zumbido que emite la ciudad en un bajo sostenido. Un zumbido sin vicisitudes, monótono, aunque lleno de presentimientos."
"After Dark" Haruki Murakami
01 John Coltrane - Alabama
02 Hank Mobley - Split Feelin´s
03 Herbie Hancock - Maiden Voyage
04 Wayne Shorter - Fee-Fi-Fo-Fum
05 Stan Getz - Love Is Here To Stay
06 Chet Baker - Autumn in New York
07 Oliver Nelson - Stolen Moments
08 Freddie Hubbard - But Beautiful
09 Dexter Gordon - I Guess I'll Hang My Tears Out To Dry
10 Sonny Clark - Cool Struttin'
11 The Dave Brubeck Quartet - Take Five
12 Bill Evans - Emilly
13 Curtis Fuller - Five Spots After Dark
191

sábado, 6 de agosto de 2011

Grateful Dead - American Beauty

Grateful Dead, las flores de San Francisco, la banda que originó tantas cosas. Funcionaban como un ser unicelular, un ente homogéneo siempre en progresión, en movimiento, siempre en la carretera o encima de un escenario en busca de la felicidad psicodélica. Conocían todos los trucos acerca del blues, bluegrass, rock´n´roll, country y especialmente del folk, en cuyo ámbito perdieron la inocencia los dos guitarristas y voces cantantes Jerry Garcia y Rob Weir. Estos tipos fueron la propia Música, la respiraban y exhudaban con una rara sensibilidad. Todas esas canciones cobraban vida propia en sus manos, a veces en forma de pequeñas historias de ambiente rural, otras en gigantescas jams... daba igual, si bien no estaban hechos para gustar a todo el mundo nadie les puede negar que en lo suyo no hay ni un ápice de artificio. Personalmente, solo concibo la obra de los Dead como un todo (especialmente hasta el 75), me cuesta horrores elegir solo un disco de entre sus primeras 6 obras maestras, así que simplemente le vamos a dar un repaso al último que escuché ayer en el ipod: "American Beauty".

Hace unos meses a punto estuve de publicar una entrada sobre su live sin título, conocido con el sobrenombre de "Skull And Roses" ("Bertha", "Me and Bobby McGee", "Playing in the Band", "Goin´down the road feeling bad"... simplemente tiene uno que privilegiarse con su escucha!), que fue precisamente el disco inmediatamente posterior al "American ...". Por esta época, el control de Garcia y compañía sobre la expresión y la destreza instrumental (que no virtuosismo vacuo) había sobrepasado con creces la línea que separa a un grupo legendario de uno simplemente bueno. La madurez de la banda vino por si sola, sin que nadie se molestara en llamarla, y lejos de anquilosar los propósitos del grupo les posibilitó expandirse musicalmente, concentrar en una pequeña porción de compases o unos sencillos coros una gran cantidad de emociones y una energía natural invisible, de bienestar y felicidad.

El disco comienza con una pieza bárbara, "Box of Rain", una completa maravilla construida con unos mimbres tan sencillos como lejanos para la mayoría de los mortales, el mejor envoltorio posible para una de las mejores letras que he tenido el gusto de oír en toda mi vida. Los pequeños arreglos de guitarra a cargo de Jerry Garcia son buenos hasta decir basta, el tempo de la canción, los relevos entre voz solista y la respuesta de los coros, la resolución del final con ese sutil cambio de tonalidad... muy grande! No es la única canción enorme del disco, pero quizás si la mejor, aún concediendo a "Friend of the devil" o "Sugar Magnolia" grandes dosis de inspiración, a la altura de la frescura de "Operator" o la dulzura de los momentos más country de dos piezas que crecen con las escuchas, "Ripple" y "Candyman". ¿Necesitas una balada sentida, honesta, sencillamente rural? Entonces lleva la aguja del reproductor hasta el corte correspondiente a "Brokedown palace"...hmmm, toda una delicia, lo mismo que la pieza final, la grandiosa "Truckin", ese tipo de blues misturado con mil cosas como solo los Grateful Dead fueron capaces de destilar. Amigos y amigas, si no lo tenéis, tratad de conseguirlo como sea, os dejo en su compañía mientras me preparo para largarme de vacaciones. Un abrazo a todo el mundo, Cheers!!!

sábado, 30 de julio de 2011

Oliver Nelson - The Blues And The Abstract Truth



Hace mucho tiempo desde que el jazz asomó la cara por última vez en este callejón, cuando Hancock hiciera acto de presencia con su "Maiden Voyage". Es cierto que para lo que me gusta, publico bien poco de jazz, pero bueno, solo hay que fijarse en el nombre del blog! Lo que si voy a intentar es mantener el nivelazo de los 4 que han caído hasta ahora, y en esta tarde de rayos, truenos y agua a chuzos lo que suena en el reproductor es una de esas obras maestras absolutas, indiscutibles, caballo ganador, una cima del jazz, mejor dicho, una cima de todo lo que implica la música jazz. Cada vez que un disco de esta música cae en mis manos lo primero que hago, es mirar enseguida quién toca a ver si los tengo fichados, y viendo la combinación hago mis pequeñas fantasías sobre a ver por donde van a ir los tiros. En los créditos de "El blues y la verdad abstracta" tenemos, aparte del propio Nelson, a Eric Dolphy, Bill Evans, Paul Chambers, Roy Haynes y un desconocido George Barrow, un tipo que no ejecuta ni un solo pero que cumple una función esencial armonizando con su saxo barítono los motivos esculpidos por el titular. En fin, casi nada.

Lo curioso es que todos los invitados eran gigantes, figuras del jazz, todos menos el propio Oliver Nelson, un tipo bastante ajeno a las excentricidades y peculiaridades de los prebostes del asunto, y en cambio poseedor de un talento innato, de un sexto sentido sin igual para estructurar la montaña de emociones en las que se convierte un buen tema de jazz. Vamos, un tipo hace que todo funcione. Y en fin, algo de talento se tiene que tener para lidiar con cosas tan aparentemente diferentes como la sofisticación de Dolphy, la fuerza evocadora, clara, de la trompeta de Hubbard, el toque celestial y ensoñador de Evans o la clase atemporal de Haynes y acabar entregando una obra mayúscula, grabada en unas pocas horas, a la historia de la civilización occidental. "The blues..." hace casi que el tiempo se detenga, de lo bueno que es.

El argumento principal del disco ya lo indica su título, el blues. No nos vamos a encontrar historias del viejo Mississippi, claro, pero sí un viaje alucinante de indagación meticulosa a la razón y el porqué del blues, de su estructura, blues desatomizado y vuelto a construir en forma de increíbles momentos de música, consistente y dúctil, maravillosa. Tengo una pieza favorita por encima de las demás, y es que "Stolen Moments" es mucho, amigos. Coged la primera parte de este párrafo y multiplicadlo por mil, y ya tendréis una idea de lo que el genio desbordado de Oliver Nelson fue capaz de organizar, desde el sublime motivo principal escrito por él mismo (como todo el disco, por otro lado) a los solos... uf, no tengo palabras. Ahora bien, el hecho que sea mi preferida, no significa que el resto del álbum no sea estratosférico y memorable, desde el todo en conjunto a la aportación individual (Evans en "Yearnin´", Haynes en "Cascades", Dolphy y Chambers en "Teenie´s blues", Hubbard y Nelson en ... todas!). Qué 36 minutos de música, colegas!
190

domingo, 24 de julio de 2011

The Chesterfield Kings - The Mindbending Sounds Of...


Greg Prevost y su compinche Andy Babiuk (por aquel entonces un mocoso coleccionista de discos adolescente) montaron una banda de rock con el único fin de ejecutar sus canciones preferidas, que no eran otras que todas esas maravillosas gemas del garage rock, también del rhythm´n´blues, ocultas entre las nieblas del tiempo y solo visibles para los verdaderos creyentes. Dado que la banda debutó en los 80´s, estamos hablando de que se pasaron por el forro todo sonido imperante en aquellos días, desde el heavy metal hasta lo que quedara de new wave, recreando con meridiana exactitud la antítesis estético-sonora de aquella década entre mortal y despreocupadamente feliz. No fueron los únicos que tomaron esta vía, como ya se sabe (Fuzztones, Cynics, etc), pero que os voy a decir, simplemente me encantan y son infaltables en un blog como éste, y su "Mindbending Sounds of..." es tan buen disco como cualquier otro de su discografía para tener la excusa de celebrarlos.

Hablar sobre música de garage es exactamente tan fácil como difícil; fácil, porque todas las coordenadas son claras y concisas (su escucha e interpretación son básicamente actos de fe), pero también difícil porque precisamente esos planteamientos básicos y en cierto modo nihilistas dejan poco campo de acción a la literatura, de hecho todo el campo de acción va a parar al pie que marca el ritmo sin poder evitarlo, cuando no es el cuerpo entero quien toma el control presa de movimientos cavernícolas y rítmicos, descontrolados si el material es bueno, elegantes y orgullosos si, como en el caso que nos ocupa, un cierto tamiz entre psicodélico y barroco dirige la función. En efecto, no es el artefacto más descarnado de los Chesterfield, no, lo que aquí se recrea son más bien los años rollingstonianos previos al famoso "cambio de sonido" de los chicos de Jagger (básicamente cuando Richards se juntó con Ry Cooder y Mr. Brown Sugar y afinó su guitarran en open-G). Hablo de "Aftermath", "Between the buttons", y del rhythm´n´blues de connotaciones psicodélicas que sacudía el underground de aquellos años, aunque el ambiente garagero es notorio en todos y cada uno de los cortes, por supuesto.

Prevost está influido a partes iguales, creo yo, por Jagger y los Dolls, de hecho por momentos me lo puedo imaginar tocando con Watts, Richards, Wyman y Jones en el Marquee, igual que cuando lo miro en escena, durante algún concierto, no dudo que en cualquier momento pudiera arrancarse con una brillante y personal "Personality crisis" y dejarnos con los huevos colgando. Porque esta banda, está claro, gana muchos enteros encima de un escenario, no conozco a nadie que no haya salido con ganas de más, no conozco a nadie que no haya quedado hambriento del rock´n´roll de los Chesterfield Kings tras uno de sus incendiarios shows. Precisamente, servidor se despidió de Madrid en dirección mi actual hogar (Barcelona) con el increíble bolo que los colegas se pegaron una noche de junio del 2006 en la Boite, directamente inolvidable. Este disco que posteo hoy por aquí ya estaría justificado sólo con su primer corte, una de mis canciones preferidas de todos los tiempos, una tremenda tonada de desesperación y rabia, una joya atemporal de nombre "I don´t understand". Pero creedme... hay mucho más. Discazo!.
189

miércoles, 20 de julio de 2011

I Feel Like Playing!

Bueno, pues nada, rápidamente os presento mi nuevo blog, I FEEL LIKE PLAYING, capitaneado por mi alter-ego Der Freischütz, nada más que un pequeño entretenimiento para compartir otro tipo de música diferente a la que suele aparecer por Warehouse of Rock. Espero que algunos al menos os piquéis con lo que publique, he decido dejar los comentarios para tal fin (o sea largar sobre la obra en cuestión, si surge algún debate), e ilustrar las entradas con algún pedacito de algún libro, o ya veremos el qué. La primera entrada es de diciembre del año pasado, la idea era antigua pero tuve que abandonarla por motivos de trabajo y toda esa mandanga.