viernes, 27 de marzo de 2009

AC/DC – Live In Paris (Let There Be Rock – The Movie)




… Y se hicieron la Luz y el Sonido, y tras un estallido, del cielo bajó un cegador rayo de Electricidad y Potencia.

Y entonces la verdad fue revelada: AC/DC es el Rock, y Angus Young su profeta.

The Innocence Mission – Birds Of My Neighbourhood


Algunos discos revuelven tu adrenalina (“Fun House”, “Powerage”, “Dressed to kill”… ) y hacen que tus sensaciones más terrenales se disparen y te sientas en lo alto de la jodida montaña pero, al menos para mi, de vez en cuando es bueno dejarse seducir por melodía, poca instrumentación y bonitas canciones. “Birds of my neighbourhood” va un paso más allá, porque la increíble voz de ángel de Karen Peris y la pulcra y elegante Gretsch de su marido Don son un regalo del cielo y me quedo corto. Muy corto.

Lo de este trío no es normal, tras un puñado de grabaciones todavía no han pinchado ni siquiera durante diez segundos. Disco bueno tras disco bueno, estos señores cocinan muy lentamente sus canciones durante meses en una cabaña de los bosques de Pennsylvania. Tienen en su haber seis discos y un par de EP´s desde su debut en el ´86, pocos, pero es que sólo graban cuando realmente tienen algo que decir o pasa algo relevante en sus vidas que les inspire.

El resultado es música sencilla pero de ningún modo simple, pequeñas obras de arte donde refugiarse cuando se necesita recogimiento, contemplación o simplemente estar a solas con uno mismo. Me cuesta destacar un tema sobre otros, debido a la altura de todas las canciones. Altamente recomendado, siempre que se tengan tiempo y orejas para folk intimista.

martes, 24 de marzo de 2009

Creedence Clearwater Revival – Green River


El rock está hecho en gran medida de sueños. Unos pálidos chicos ingleses soñaron una vez que escapaban de su frio y lluvioso hogar y acabaron grabando “Exile on Main St.”. A nuestro pequeño grupo de la hippie y soleada California le sucedió algo parecido: soñaron con el voodoo y los pantanos de Luisiana, con La Nouvelle-Orleàns, con el Mississipi y con el “Proud Mary” remontando orgulloso la corriente del rio mientras los negros tocaban blues en las cabañas de la orilla, y se convirtieron en Historia Americana.

Descubrí a esta banda el día de Santa Cecilia del ochenta y algo, durante los actos sobre la patrona de la música en el conservatorio. Los alumnos tocábamos en la sala piezas que nos habíamos preparado para la ocasión, en esta que se subieron tres de los “mayores” armados de dos acústicas y una 335 y la emprendieron con una de los Beatles, otra de los Grateful Dead, y al final una tonada que más tarde, al interrogar al cantante del combo (luego compañero de fatigas y noches alcohólicas), supe que era “Lodi” de la Creedence Clearwater Revival. Esa canción me estremeció aquella tarde, como muy pocas lo han hecho.

“Lodi” es oro puro, mi favorita absoluta de CCR. Basada en una economía de medios en la que todo se reduce a ritmo, melodía, pasión y una historia que contar, Fogerty consiguió destilar la esencia de la emoción. La historia del músico derrotado por la carretera que además no escucha consejos de nadie logra ponerme un nudo en la garganta cuando finalmente se rinde, en las magistrales líneas finales: “Si solo tuviera un dólar por cada canción que he cantado / y por cada vez que he tenido que tocar mientras la gente indiferente allí se emborrachaba / ¿Sabéis? Cogería el primer tren de vuelta a casa / Oh, Señor, estoy atrapado en Lodi otra vez”… Grande! No es lo único que hay en “Green river”, ni mucho menos: la canción que titula el disco y su riff pantanoso, el increíble apocalipsis anunciado en “Bad moon rising” en medio de una alegre canción, la letra de “Wrote a song for everyone”, “Tombstone shadow” o el blues con trucos de vieja escuela “Sinister purpose” son material de primera, roca de diamante. Y este año nos visita John Fogerty, hostia puta!

lunes, 23 de marzo de 2009

MC 5 – High Time


Es mi disco favorito de los Motor City Five por diversas razones, condensadas en dos: el productor Jon Landau la cagó puliendo en demasía el sonido de “Back in the USA”, y “Kick out the jams” puede que sea un disco más “importante” que este, pero algunas canciones flojas y otras saturadas de ruido no lo hacen mejor que “High time”. Luego está el tema de que las guitarras de esta grabación me chiflan.

El disco comienza con “Sister Ann”, uno de los grandes números que nos ha dejado el rock´n´roll, una pieza de valor incalculable. Riff incendiario, catártico, con las dos guitarras gemelas perfectamente conectadas repartiendo jalea a diestro y siniestro mientras el piano machaca con saña un acompañamiento clásico. Rob Tyner al micro... la música del diablo haciéndose presente. El resto es lo mejor que se puede escuchar tras una canción como esta.

El efecto sonoro de los MC5 no es otro que el de una brutal pegada, ni siquiera necesitan amplificadores saturados al 1.000 para noquearte en cuatro compases. Los tipos tenían esa fuerza natural y salvaje que no te la dan ni los vatios ni la sobreproducción, o la tienes o no la tienes y punto. Grima me dan esa pléyade de grupos de doom metal y cosas así enmascarando sus carencias tras un sonido plano de mega-distorsiones que se emborronan en cada show más que en el anterior. Ted Nugent sobre los MC5: “I can´t describe in words what it meant to witness the power of that band live.” Yo tampoco puedo, Nuge, mejor dejemoslo.

New Barbarians – Buried Alive: Live in Maryland 1979 (Stones Special #17)

Los New Barbarians, bautizados por Neil Young, fueron la banda que montó Ron Wood para promocionar su grandísimo L.P “Gimme some neck” a lo largo de los U.S.A. En intenciones y sonido era una banda hermana de los Stones, cosa inevitable teniendo en sus filas a Keith Richards, Bobby Keys y al propio Woody, en un “drug all stars” completado con Ian MacLagan a los teclados (también actuaba en esa época con los Rollings), Stanley Clarke al bajo, y en la batería el huracán titular de los tambores de The Meters, Joseph Zigaboo Modeliste, cuyo grupo había sido el telonero de Jagger y Cia.

El debut de la banda ocurrió en Canadá, concretamente con dos shows benéficos en el Auditorio Cívico de Oshawa, que no eran otra cosa que una de las condiciones impuestas a Keef para eximirle de penas mayores a causa del famoso asunto de posesión de heroína. A esta premiere siguió una gira por 18 ciudades estadounidenses, durante las cuales el grueso del repertorio recaía en las canciones de Ron, aunque también se tocaban números de los Stones y las consabidas versiones de Berry y similares en conciertos con todo el aforo vendido.

Wooden Records, propiedad de Ron, editó en el año 2006 este concierto del Capital Center Arena de Largo, Maryland, siendo la primera grabación oficial de los New Barbarians, con una muy cuidada presentación y con un sonido bootleg, crudo y real. La voz de Woody, cazallosa, rockera y con regusto a Dylan, parece salirle de las entrañas. Lo mismo cuando canta Richards, muy aficcionado al vodka en aquellos momentos. Keys, limpio y en forma, deja sus mejores notas a lo largo de los temas. Y las guitarras pues nada, heroin-styled, con sus pros y sus contras.


viernes, 20 de marzo de 2009

Keith Richards – Talk Is Cheap (Stones Special #16)


A pesar de dos piezas un tanto flojas, el primer disco en solitario del corazón de los Rolling Stones es fácilmente el mejor de las aventuras solitarias de sus componentes. A diferencia de sus compañeros, el astuto Keef se unió a una banda ya curtida en los escenarios de medio Estados Unidos, The X-Pensive Winos, y pasó de mercenarios. Hay cuatro números que son piezas maestras del “estilo richards”, puro hechizo rocker: “Take it so hard”, “Locked away”, “How I wish” y la dura y sincera carta abierta a Mick JaggerYou don´t move me”, en la que Keith le canta las cuarenta a su ambición y dejadez artística .

Nunca le gustó que los Stones grabaran discos en solitario, y la primera grabación de Jagger incluso le hizo ponerse a maldecir y jurar. Si editó “Talk is cheap” fue debido a la terrible sensación de inactividad y al mal rollo entre sus antiguos compañeros, en una época en la que todo el mundo pensaba que estaban acabados como banda tras la edición de “Dirty Works”. Afortunadamente, por la época en que finalmente fue editado, todo empezaba a discurrir por su cauce y finalmente joyas como “Stripped” y el bueno buenísimo “A bigger bang” han visto la luz.

Siempre fue un placer escuchar cantar sus canciones al señor Richards, con su estilo arrastrado de superviviente, convocando a los dioses del voodoo y a los viejos bluesmen. No cuesta imaginar el disco que los Rolling Stones al completo podrían haber editado, si estas canciones y las del “Wandering spirit” de Mick hubieran tenido una oportunidad en sus manos. Mejor pensar que todo está bien como está y punto.

Marianne Faithfull – The Very Best Of (Stones Special #15)


Cuando Marianne Faithfull entraba en una habitación, inevitablemente atraía todas las miradas hipnotizando al personal. Irradiaba una belleza cegadora que seducía por igual a hombres y mujeres. Muy conocida en al ambiente del Swingin´ London, el manager de los Rolling Stones se empeño en construirle una carrera musical. Jagger y Richards compondrían para ella “As tears go by”, primer single publicado con su nombre, y “Sister morphine” (esta con la ayuda de la propia Marianne), canciones que grabó antes que los propios Stones.

A su debut como cantante le seguirían una serie de singles, todos gemas del pop de la época con una instrumentación muy cuidada e interpretados con una cristalina y bonita voz por Marianne, sin que falte su arrebatador toque de hielo. Como es bien sabido, inició una relación amorosa con Mick que acabaría con un intento de sobredosis en Australia, después de las continuas faltas de respeto del cantante de los Rolling Stones, y el estado en el que estaba sumida después de engancharse a diversas drogas mientras era parte del entorno de la banda.

Tras unos años viviendo su particular infierno, se descolgó con una obra maestra en el año 1979, “Broken english”, sobrecogedor disco que presenta a una persona completamente diferente a la dulce e inocente joven pop, con la voz rota y desgarrada. Fue otra de las víctimas del letal “fuego amigo” de los Rollings, lo que no le impidió levantarse y rehacerse como artista y leyenda, esquivando la lista de fallecidos prematuros. Una fantástica mujer. Os dejo con una selección de singles desde el 64 hasta el 69, donde se puede escuchar también a Ry Cooder en un par de números, incluida su primera aproximación a “Sister morphine”.