viernes, 15 de julio de 2011

Burning Tree - Burning Tree

La primera vez que escuché este disco me sorprendió bastante: No esperaba encontrar semejante colección de buenas canciones a cargo de la banda que posibilitó el debut discográfico de Marc Ford. Sorprendente, porque el material les podria haber proporcionado una carrera musical y un lugar en el mapa, o al menos una primeriza notoriedad y expectativas, y sin embargo apenas lograron salir de su escena local. Burning Tree fueron un power-trio de raza, solventes y dotados para el oficio, buenos conocedores de la tradición del invento y sin embargo con la oreja bien pegada a los sonidos de su tiempo, los primeros años 90´s. Resulta curioso cómo el propio disco en si va oscilando sin trompicones de los sones Hendrixianos y clásicos del primer corte hacia temas como "Masquerade", un inspirado cruce L.A./Seattle, o cómo la genial "Playing in the wind", plagado de aromas Cream, acaba explotando en un estribillo bastante cercano a Mark Lanegan.
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Ford todavía no había desarrollado todas sus cualidades como instrumentista y andaba pagando sus deudas, pero la verdad es que ya se puede hablar de un gran guitarrista tocando a un gran nivel. Sus notas son claras, definidas, y su sonido grande. Los colegas que le acompañan la verdad es que no pasan de la solvencia pero no desfallecen y aguantan el tipo.... no, no sorprenden especialmente por su destreza, pero todo funciona bastante bien al final, que es lo que importa, o no? Buenos mimbres y buena actitud, gran amplitud de registros vocales por parte también del Sr. Ford (se adivina incluso margen de mejora en esta tarea), arsenal suficiente para hacer de "Burning tree" o "Blues, wings and high healed shoes" grandes piezas definitorias de lo que es un power trio a la vieja usanza, también suficiente arsenal para navegar desde la densidad electrica de "Fly on" hacia la paz de la preciosa balada "Baker´s song" y de paso hacer una visita a encantadores medios tiempos como "Mistreated lover", guapo, guapo.
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El final de la historia de Burning Trees es el inicio del reinado de los Black Crowes. Ya conocéis la historia, el grupo se disuelve y los hermanos Robinson llaman a la puerta de Marc (habían teloneado a los Cuervos en la gira del "Shake..."). ¿Qué hubiera pasado si el éxito no les hubiera sido tan esquivo? ¿Alguien se puede imaginar "The southern harmony musical companion" o "Amorica" sin el concurso de la guitarra del colega? Definitivamente, la historia del rock no habria sido la misma, no solo por lo que toca a los Cuervos sino porque probablemente habrian existido un buen puñado de grandes discos a cargo de unos tales Árboles Ardientes. Como comentábamos en la entrada anterior, sólo desear que este tipo, Marc Ford, logre superar los problemas que le tienen perdido para la causa, y que le calle la boca a tanto indeseable que disfruta metiéndole caña a todo un guitarrista como la copa de un pino. Come back, folk!
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martes, 12 de julio de 2011

The Black Crowes - Goodbye guys and good luck !! Bilbao 09/07/2011

Hay algo especial en estos muchachos, en su rock´n´roll majestuoso y atemporal revestido por el talento natural de todos y cada uno de los integrantes de la banda, ejecutado con una convicción y naturalidad digna de los cuatro o cinco grupos más grandes de la historia entre los cuales servidor les incluye. Lo tienen, lo tuvieron desde el minuto 1, sin duda, y ahora además tienen el empaque de los clásicos y el verdor de una primavera musical perenne en la que canción tras canción no han hecho sino crecer, fortalecer sus ramas y hundir sus raíces hasta ese lugar donde todo comienza, principio y fin de todas las cosas que es el el blues mismo. Ellos tienen el blues, chicos, y ha sido un privilegio tener a semejante banda de rock´n´roll como compañeros de generación.
Mi llegada al aeropuerto el día del concierto fue temprana, así que tras el embarque en el bus municipal decidí bajarme en la parada de San Mamés para ir al hotel Abando paseando tranquilamente por la ciudad, que para los que no la conozcáis, básicamente es como hacer el trayecto inverso a la ruta del propio bus. Por supuesto, también lo hice para ver de nuevo la Catedral, la casa de mi equipo de fútbol, toda una institución, y esbozar una sonrisa mientras recordaba viejos albumes de cromos de la Liga. Volvería a hacer el mismo recorrido de madrugada, en la mitad de la noche atlántica, en otro estado físico y mental, gloriosamente orgulloso de haber visto algo verdaderamente inolvidable.

Tras mi llegada en solitario al recinto festivalero y primera inspección ocular, nada mejor que acudir al puesto de avituallamiento y enganchar el primer litro de cerveza de la noche. Me acerqué al escenario principal donde una tirillas esmirriada y su banda ofrecian su impersonal e hipersaturado  rock plagado de tics grunge, psuedo-industriales y varias hierbas más que no son de mi agrado, la verdad, aunque la tipa después de todo se entregaba a su causa de lo más convencida. Con todo y con eso, un espectáculo mucho más agradable que la desgracia de presenciar algo tan decadente, bajuno, asqueroso y horripilante, algo tan sumamente anti-rock como el concierto que 30 Seconds To Mars "ofrecerían" más tarde. Bien, tras la tirillas hicieron su aparición en el escenario principal una de las más grandes sorpresas que me he llevado en esto de los festivales, los fantásticos The Savy Favs. Aparte de una música con fundamento y realmente buena, el señor cantante de la banda es algo digno de verse chicos, no se puede explicar con palabras el grado de desquicie, excentricidad, buen humor y calidad de entretenimiento que el tipo nos endosó cada minuto del show (y de la prueba de sonido!!) y que hará que esta actuación se convierta en mítica.Y encima cantaba de puta madre! Bueno, supongo que ya habréis leído alguna que otra cosa sobre el asunto, así que no voy a entrar en más detalles. Como dijo el colega, "no le contéis a nadie lo que habéis visto esta noche, es un secreto". Tras algo tan terriblemente bueno, todavía fue más desgraciado tener que ver, aunque solo fuera hasta que pude reaccionar, la más grande birria en escena de todos los tiempos: Thirty Seconds to Mars. Una banda abominable donde todo es pose, nulo talento musical y fans quinceañeras enloquecidas. Fue una pena tener que marcharme porque durante el show y post-show de los Savy habia conocido a tres simpatiquísimas bilbaínas a las que no volví a ver en toda la puta noche, damm!. Pero entre las ganas de mear que tenía, la cantidad ingente de teenagers que apuntaló el recinto para ver al subnormal de Jared Leto y sus secuaces, y el que ya se me estaba haciendo muy duro presenciar aquello, pues nada, es lo que hay.


Y por fin llegó el momento! Black Crowes a escena, a solo dos o tres metros de mis privilegiados ojos. Acojonante la pinta de Jesucristo que se gasta Chris Robinson, con su barba hippie y alucinada, cada vez más poseído por un espíritu de paz a lo Woodstock supongo que consecuencia de la manera en la que estos tíos están haciendo su música, simplemente natural y pura. El primer aldabonazo fue un magistral y emocionante "Jealous", que me hizo recordar de golpe a todos mis colegas de cuando era un imberbe y el primer redondo de los Cuervos calentaba nuestras fiestas y demás juergas. Quise ir solo a propósito, durante el show no iba a haber nadie más que yo y la banda, pero fue inevitable acordarme de todos, los que están y los que se me han ido. La música es muy poderosa, verdad?
Tras el primer trocito de gloria, una brillante "Hotel Illnes" y el prodigio de "Good Morning Captain", una jodida canción que tiene apenas un año y ya es un puto clásico! Y que decir de "Soul Singing", dios mio, que portento della invenzione, consiguieron hacerme emocionar especialmente. Con temas como este, uno se da cuenta ante qué tipo de banda se está, y hasta donde han llegado. Nadie les puede hacer sombra ahora mismo, absolutamente nadie, nadie puede interpretar su rock y nadie puede siquiera acercarse a componer algo como "Before the Frost...", por no hablar de "Amorica", el disco que los puso por encima del bien y del mal hasta el fin de los días. Y precisamente de esta obra maestra se dejaron caer un "Wiser Time" tocado tan bien, con tanto corazón, que en ese momento crearon pura magia. Qué diablos, crearon pura magia durante todo el concierto! Después de este tema, la banda se encaminó a unos momentos de puntual y acojonante jamming, a partir de una versión de "Poor Elijah" (que ya se la escuche a los North Mississippi All Stars de Luther Dickinson) siguiendo con una GIGANTESCA "Been a Long Time" (otro clásico atemporal de 1 año escaso!), una jam propiamente dicha, maravillosa, magistral y elemental (no entiendo a los que reniegan de esta faceta de los Crowes, joder, ¿cuál es el puto problema, es que acaso no tocan como los putos ángeles, es que acaso no es increíble cómo se entienden entre ellos y como disfrutan haciéndolo?) para acabar en el remanso de paz de "Thorn in my Pride" y recuperar poco a poco el aliento. Momentazo sublime. Descanso momentáneo ante lo que se avecinaba con la erupción de su ya archimítica relectura del "Hard to Handle" reddiniano, supongo que una de las pocas canciones que conocerian más de uno de los que estaban allí, si no la única por desgracia.

Vuelta a los viejos tiempos con esa gema imperecedera llamada "She Talks to Angels", qué os puedo decir que no sepáis. Momento de cerrar los ojos y dejar que la emoción te recorra de pies a cabeza. Estos tios son muy grandes. Como grande es el temazo que vino después, "No speak no evil", que en directo gana una barbaridad, una canción que escondida en la cara B del segundo disco ya anticipaba muchas de las cosas que vendrian después en el mundo de los Black Crowes, si sabéis lo que quiero decir. Y primer adiós de la noche, al que siguió una jauria humana clamando por la vuelta al escenario de Rich, Luther, Sven, Steve, Adam y Chris. Grande Finale apoteósico con una versión homérica de "Remedy" para el bis, ¿qué otra banda tiene semejante repertorio y mimbres? ¿Cuántas tiene además un "Remedy" para acabar el concierto?. Si ya, Stones, Kiss, Aerosmith... pero no es su momento, está bien que estén ahí pero los Cuervos acaban de editar algo sublime como "Before the Frost..." y ellos no.
Bueno, poco más me queda por comentar, quizás la increible destreza musical de los colegas, en especial del estratosférico Luther Dickinson, un tipo con clase, toque y distinción que hace lo que le da la gana, literalmente con las 6 cuerdas, aunque tengo que decir que me parecen horribles los cada vez más habituales comentarios comparándolo con Marc Ford, en los cuales a este último se le ningunea hasta unos extremos alucinantes. Dejadme que os diga que este señor está enfermo, es alcoholico y ha estado metido en todo tipo de asuntos desagradables, y ese tipo de comentarios, también habituales en la prensa y televisión de USA no le van a ayudar nada. Nadie sabe en que punto profesional estaria este tipo si no hubiera caido por esta pendiente, ahí tenéis "Harmony..." o "Amorica" para que al menos os de que pensar. En fin, tan buen show como los dos o tres mejores de mi vida. Las fotos que adornan el texo son de móvil, las tres o cuatro que hice ya que pasé muchisimo de llevarme una cámara y estar pendiente de hacer fotos buenas, cuando en el escenario se nos estaba haciendo un regalo sin precio. Hacia mucho tiempo que no veia un concierto que tuvieras tantas cosas que contar, y tan bonitas, y que merezca la pena recordar para siempre. Been a long time, for real.

domingo, 30 de enero de 2011

Paul Weller - Wild Wood

La carrera en solitario de Paul Weller ha sido el gran suceso del rock británico de los últimos 20 años, por encima de flores de un día, hypes más o menos afortunados o de (evidentemente) aquellas miríadas de bandas del brit-pop. Ha sido un completo éxito no solo artístico y musical, sino también personal. Me puedo imaginar a muy pocos tipos del negocio tan dignos de respeto como Paul, honestos e íntegros de pies a cabeza. Siempre preocupado por lo que firma bajo su nombre, la calidad de las canciones que ha ido entregando todos estos años evidencia un estadio musical superior, tan superior que incluso algunas de sus obras maestras deberían hacer sonrojarse a la comunidad negra entera, que parece haber abandonado definitivamente las enseñanzas de Curtis Mayfield, Marvin Gaye y compañía. Si escuchamos su disco de debut, parece que tuvo claro desde el principio hacia donde encaminarse (sobre todo en temas como "Into tomorrow", precursor de esos maravillosos cortes posteriores balanceados entre un sólido y duro soul y un fresco rhythm´n´blues de tinte negroide), aunque ésta su segunda entrega en solitario definitivamente es un gran paso adelante, tan grande que merece tildarse de obra maestra.

El disco comienza con un de los grandes clásicos de Paul Weller, "Sunflower", un vigoroso soul ácido vitaminado que toma prestado el pequeño arpegio introductorio de la canción "Dong With The Luminous Nose’ de Les Fleur de Lys. Aquí tenemos una buena muestra de la canción prototípica del inglés, un riff con músculo, sólida melodía principal y un estribillo con la suficiente garra para ser memorable y la necesaria limpieza para no llegar a cargar. A partir de la segunda canción, Weller muestra de golpe todo lo que ha aprendido a lo largo de los años. El tour se inicia con "Can you heal us (Holy man)", canción con mayúsculas de aroma Traffic, madura y repleta de matices. Ya no estamos ante el impetuoso joven que condujo a los Jam, ni al que buscaba distracciones en The Style Council, y si quedaba alguna duda, la siguiente en dejarse caer es la joya acústica "Wild wood", un nuevo triunfo, ahora del lado intimista y folk del genio de Woking. Bella y elegante oda. "All the pictures on the wall", precedida de uno de los interludios instrumentales que Paul acostumbrará a incluir en sus discos, supone un respiro de emociones tras la intensidad de los tres primeros números. El ecuador se cierra con dos prodigios del catálogo welleriano, "Has my fire really gone out?", provista de una melodia negra monumental donde el autor parece responderse a sí mismo con un final incendiario y Steve White desatado (el mejor bateria británico desde Bonzo???) y finalmente otra pequeña delicia folkie, "Country".

Pasado el ecuador, vuelven los aromas a los Traffic de Stevie Winwood con el brutal groove de "5th Season" y sus sencillos pero matadores arreglos de guitarra. En temas como este, uno se da cuenta además de lo jodidamente bien que canta este hombre. Sin respiro, sin que uno pueda recuperarse de tanta inspiración y feeling, le llega el turno a "The weaver", una de esas canciones que solo los grandes de verdad pueden interpretar con total credibilidad . A estas alturas de la película los términos superlativos hay que manejarlos con mucho cuidado para no llegar a desvirtuar el auténtico y real valor de "Wild Wood", pero me resisto a ahorrarme al menos uno para "Foot of the mountain", una auténtica obra de arte acustica donde el magisterio de Paul vuelve a obrar el milagro de llevarte a un tiempo y lugar indefinido y abstraerte del mundo durante 3 minutos y pico. Encarando la recta final encontramos a una heredera del espírutu de su disco debut, "Shadow of the sun", que a pesar de grandes detalles, me deja un tanto indeferente quizás por la falta de intensidad (en directo parece otra canción). Un reprise de "Holy man" conduce la aventura hacia el final, "Moon on your pyjamas", un correcto y bello broche de oro para un disco de aupa aunque claro, con Weller, White y el incomensurable Steve Craddock por medio, ¿qué puede salir mal?. Para terminar, permitidme que os recomiende las dos entradas a la obra de Paul que los colegas Dibud y Aitor dedicaron hace poco.
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domingo, 16 de enero de 2011

Guns ´N´ Roses - Appetite For Destruction

Rios de tinta se han escrito ya sobre esta banda y este disco en concreto, así es que probablemente no alumbremos aquí nada que no haya salido ya en cualquier otro lado. Supongo que todo el mundo coincide en cuatro o cinco obviedades,  por ejemplo que este disco es tan grande como cualquier otro diamante de la historia del hard rock (Zep, AC/DC, Thin Lizzy, etc), podriamos seguir diciendo que desde su aparición no ha salido nada realmente a la altura en el género y que además no sobra ni un jodido bending en todo el minutaje, y por supuesto se puede afirmar tranquilamente que el resto de grupos de la escena hard de L.A. son una broma al lado del poder, la electricidad y la excitación de "Appetite for destruction", un disco que nadie puede emular ni en caracter ni en sonido, ni siquiera sucesivas versiones de ellos mismos puesto que es la suma milimétrica de 5 tipos irremplazables.

Lo divertido viene después, cuando cada uno opina sobre el disco y/o la banda. Los Guns ´N´ Roses fueron desde el principio el proyecto de Izzy Stradlin y todavía hay personas que no acaban de captarlo: ni siquiera cuando Slash o Duff lo reconocen en alguna entrevista !! Es lo que yo llamo estupidez (y empacho de Popular 1). Pero obviamente no fue solo su mérito, de hecho todos juntos fueron la banda perfecta. Si, hacian rock duro, pero su actitud les hacía diferentes al resto, allí había una frescura heredera del rock sin concesiones de Aerosmith o AC/DC, la despreocupación natural por ser respetables de las bandas punks y unas ganas de divertirse al estilo de los Faces... ¿Como no amarlos? Ahí tenemos a la mejor combinación de riffs y guitarristas desde los mejores tiempos de Richards y Taylor ("Welcome to the jungle", "Outta get me", "Mr. Brownstone"... cualquiera), la mejor power-ballad de la historia ("Sweet child o´mine") o hasta una canción épica, excesiva y monumental y sin embargo molona como "Rocket Queen". Podian hacer cualquier cosa.

Luego llegó el final. No quiero entrar en debates estériles, pero la entrada de Matt Sorum y Gilby Clarke desnaturalizaron a esta banda hasta extremos para mi insoportables, el ideólogo y creador de los mejores riffs y el batería que aportaba el swing sustituidos por dos piezas de saldo alquiladas para la ocasión... ¿alguien cree que eso podría acabar bien? ¿alguien cree que acabó bien? Durante un tiempo la ilusión funcionó, ver a esa banda brillando en todo lo alto, gigantescos, una banda de rock de una magnitud global... la verdad, difícil no intentar conseguir un ticket para su show, pero luego te das cuenta de que algo se ha perdido por el camino, y que queda poco de genuino en la historia. En manos de Axl, la banda se convirtió en el proyecto de un loco megalómano pirado, de un talento mediocre para la composición (todo lo contrario si hablamos de interpretación) al que nunca le deberían haber dejado el control artístico del asunto en sus manos. La polémica está servida con solo pronunciar su nombre.
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lunes, 27 de diciembre de 2010

WAREHOUSE OF ROCK 2010 AWARDS


Ya están aquí! Los Tradicionales Warehouse Of Rock Awards, en su 35ª Edición, llegan puntualmente a su cita anual de final de Año. En esta ocasión, la entrega de premios se celebrará en el Salón Federico II del Palacio Real de la capital sueca, donde a continuación todos nos daremos a la fiesta desenfrenada en el marco de la también tradicional "UNDERWATER CHASE AND FULL MOON PARTY"  Enhorabuena a todos los premiados!

* Premio "Pleasant Dreams" a la Calidad y Excelencia Cósmico-Chispeantes:
* Premio "Drop Out" al mejor Blog Debutante y Vibración Kahuna:
* Premio "The Blues And The Abstract Truth" al Criterio Elevado:
* Premio "Shout at the Devil" a la Mejor Cocaina Virtual Glitter Sleazy on your face:
* Premio "Heartbreak Station" a la Aldea Irreductible rodeada de Romanos:
* Premio "The Last Command" al Feliz Descubrimiento:
* Premio "Regatta de Blanc" a la Frescura Femenina:
* Premio "Live And Dangerous" a la Pasión Eléctrica y la Redención Homérica:
* Premio "Raw Power" al Ritmo Cardiaco Acelerado Europeo y Toda una Institución:
* Premio "Green River" al Trabajo Indómito Sin Descanso y Arqueólogo Musical del Año (Ex Aequo):
* Premio "Fragments of a Rainy Season" al Artistazo Vivo y Coleante:
* Premio "Even in the Quietest Moments" al Cálido Hogar y Refugio del Alma:
* Premio "King of the Delta Blues" al Permanente Sentido Comun y Adorable Compadre:
* Premio "Hihgway 61 Revisited" al Contenido Cualificado y Cualificante:
* Premio "Led Zeppelin IV" a la Vison Rock Gran Angular:
* Premio "Dejà Vú" al Mejor Blog Monográfico Sin Dudarlo y al Conocimiento Enciclopédico:
* Premio "Gasoline Alley" al Dia que se Alegra y se Desparrama:
* Premio "Electric Ladyland" a la Princesa de los Cuentos de Grimm y ella con Esos Pelos:
* Premio "Sgt Peppers Lonely Hearts Club Band" al Rescate y Salvamento:
* Premio "Marquee Moon" a la Atalaya de la Armonia y de la Invención:
*Premio "Lyseric Emanations" a la Herencia y los Colmillos
* Premio "Grace" a la Jungla del Sentimiento Efímero:
* Premio "Appetite for Destruction" al Aullido Exhultante y al Barroquismo Inmisericorde:
* Premio "Super Session" al Remanso con Mayúsculas:
* Premio "Powerage" al  Isleño del Año y la Vitamina Canaria:
* Premio "Meat Is Murder" al Encantamiento
* Premio "Harvest Moon" a la Resurrección Apócrifa y Agnóstica:
* Premio "Emergency Third Rail Power Trip" a la Actividad Cromática Relajada:
Premio "Forever Changes" A la Mejor y Más Elegante LLegada al Polo Norte sin Oxigeno:
Premio " Speak No Evil" al Humo, el Café y la Lluvia Rítmica más Genuinos:
Premio "Dark Side Of The Moon" a una Cosecha Deslumbrante 2011:
Premio "Ace Of Spades" a la Supervivencia y Prevalencia ante los Elementos:
Premio "Sticky Fingers" a la Utilidad Metafórica y Hermandad del Rock´n´Roll:

viernes, 24 de diciembre de 2010

A Christmas tale for you all, guys...

Mis queridos amigos y amigas, es Navidad. La Tierra se toma su merecido descanso y duerme durante todo el Invierno, mientras sus depredadores celebramos desde tiempo inmemorial el inicio de la fria estación. Os dejo este emocionante Cuento de Navidad de William S. Burroughs, narrado por él mismo. Ojalá todas las personas de buen corazón tuvieran siempre su merecido premio, como Danny the Car Wiper. Un beso a todo el mundo!!



THE JUNKY´S CHRISTMAS

miércoles, 1 de diciembre de 2010

The Cynics - Rock´n´ Roll

¿Sabéis por qué me gusta tanto el rock de garage? pues por varias razones resumidas en una sola: cuando todo falla, es el último refugio, es el rock´n´roll mismo reducido a su máxima expresión (nótese el intencionado contraste de términos). Ni exhibiciones técnicas, ni un solo atisbo de desarrollo instrumental intelectual, ni poesía en las letras, solo un flujo de energia épica e inmediata y emoción desbordada, un rock´n´roll de Chuck Berry amplificado, apaleado y forzado a aparearse con los hallazgos más vitalistas de las bandas británicas de la primera mitad de los 60´s. Lo que suena es solo lo necesario, guitarras eléctricas y un ritmo contagioso, básico, cuasi cavernícola, y al mismo tiempo los suficientemente sensual y sexual para sacar fuera de la ecuación todo lo que huela a simplismo infantiloide. La llamada de la jungla, baby, la llamada que despierta los instintos más básicos y proporciona la satisfacción más inmediata.

Más o menos, el género se ha mantenido inalterable desde sus inicios hasta nuestros días y es el orgulloso origen de tremendas bestias como MC5, Stooges o más recientemente The Hellacopters. De todas maneras no es nada fácil hacer algo grande de unas premisas tan "limitadas", y ahí está el truco o gracia. Cuando sale bien, es glorioso, y en este punto llegamos a los protagonistas de la entrada, los Cynics de Pittsburgh y su obra maestra del género, subcategoria revivalista, "Rock´n´roll". Que album tan grandioso amigos, que clase tan suprema para destilar ese veneno atómico electrizante que hace recuperar la fe en la música del diablo.

Siempre lo digo, toda banda de garage respetable ha de contar con un gran cantante en sus filas, y los Cynics tienen a Michael Kastelic, compenetrado al máximo con sus compinches en la tarea de erupcionar bolas de fuego y destellos psycóticos en technicolor. "Rock´n´roll" mantiene la energia desde el principio hasta el final, y comienza como dios manda, con un trallazo de melodia memorable del calibre de "Baby what´s wrong?". La sucesión de temas es brillante y equilibrada, con un medio tiempo arrebatador ("Tears are comming") que se deja caer en el momento justo, piezas para apretar el acelerador a fondo diseminadas por todos los surcos ("You got the love"), o el infaltable temazo con riff de organo de escuela (en este caso esa bestialidad llamada "Way its gonna be") . Imprescindible.
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