lunes, 1 de febrero de 2010

I´m In Heaven! (por 6,50 libras)

Hubo un tiempo en el que el señor Wood era un músico excitante, un tipo único con una manera absolutamente brillante de tocar la guitarra, tan diestro con el folk inglés como con los ritmos negroides que habian conquistado las islas británicas durante los años 60´s. Su tono de guitarra inimitable, su actitud socarrona y su estilo "party all day long", dieron forma a una de las maquinarias de rock´n´roll más genuina y maravillosa del mundo, The Faces.
Como todo el mundo sabe, en el año 1975 se uniria a los Rolling Stones, al tiempo que comenzaban sus problemas con las drogas, el alcohol y las finanzas, y poco a poco iría perdiendo su toque y su sonido supongo que por varias razones más aparte de éstas. En el ´75 también vió la luz su segundo disco en solitario, "Now look", un disco por el que servidor siente un auténtico fervor, como por todo el legado Faces tanto juntos como en solitario.
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Pues bien, acabo de aquirir un ejemplar de la primera edición inglesa (o sea la primera tirada a nivel planetario), en estado practicamente impecable, por unas miserables 6,50 libras esterlinas!!! No puedo creer que alguien se haya deshecho de esta pieza por este ridículo precio. Por mi parte, no lo puedo explicar con palabras, amigos, no puedo describir lo que ha sido colocar la aguja encima de "Breathe on me" (una de las más enormes canciones que jamás se hayan grabado) y sentir de inmediato ese sonido cálido envolvente, la voz cazallosa de Ronnie y los coros de Keith Richards . Y esa elegancia absoluta de "If you don´t want my love!", la increible y preciosa "Now look", de un arrebatador aroma Face. Porque es que además este disco suena de muerte, y todos los que tocan aquí están en su mejor momento (lo de Bobby Womack es simplemente shocking). Ronnie en su faceta más negra y caliente, amigos.
Nada, que sólo quería compartir mi alegria por la aquisición con todos vosotros!

Si alguno quiere darle un repaso, creo que anda por aquí, a 320.

Os dejo con un divertido documento perpetrado durante una Nochevieja por Jools Holland, un Slash como ausente, y el propio Ronnie... ligeramente empapado en alcohol...

sábado, 9 de enero de 2010

Lo Peor del 2009: Cinco certificados de defunción.

El 2009 nos ha traido tal cantidad de chatarra vergonzosa, que resulta verdaderamente difícil rebuscar en el fondo de esta particular bolsa de basura y desperdicio sonoro y elegir 5 elementos ultrajantes al arte musical. Quedan a salvo de la guillotina los condenados obvios tipo la última sensación adolescente, o florecillas gorgoritantes como Bisbal, más que nada por falta de cabeza y por tanto cuello donde descargar a la inapelable Madame. Sin embargo, la hoja actuará sin piedad sobre 5 bandas o solistas con talento suficiente para producir obras de al menos cierto nivel que se empeñan en venderse o malgastarse, o algún hype de turno.

01 Green Day - 21st Century Breakdown.
Por si el mundo no hubiera tenido suficiente con su anterior bodrío mediático "American Idiot" (y sus cúspides "Boulevard of Broken Dreams" un apestoso título para una apestosa canción a base de tópicos sobre la soledad, plagada de irritantes arreglos mainstream, y la letal "Wake Me Up When September Ends", hilarante baladita adolescente más algodonosa que toda la industria azucarera mundial), los tios van y se descuelgan con otra ópera rock, reciclando descaradamente las estructuras patentadas por Townsend hace ya 4 décadas ( en "Before the lobotomy" por ejemplo), con por supuesto, muchísimo menos talento, gracia, rock, y arte que el modelo original.
Anunciado ni más ni menos como "un disco duro de ideales punk", la morralla que sueltan los Green Day a lo largo de los tres "actos" es sin embargo tan inofensiva como la abuela Genobeva hasta el culo de Valium 100, un rock barato surtído de préstamos y clichés que revienta continuamente las melodias de los Cheap Trick, incluso CALCA en un tema los acordes de "Hindu times" de Oasis.
Qué lejos estan los tiempos de "Dookie" y su arrebatador vigor juvenil.
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02 Julian Casablancas - Phrazes For The Young.
Verdaderamente insoportable la monodia del amigo Casablancas, el mismo soniquete sobrevolando por cada canción del disco, un compendio de lo peor de la radio ochentera que tantos momentos de pesadilla propagó por las ondas. Escuchando este disco queda claro que The Strokes (de los que se puede decir de todo pero al menos han provocado que cientos de jovencitos se hayan encerrado en un garage para montar una banda) son un grupo menos malo cuando la influencia negativa de este egomaníaco queda dispersada por las otras corrientes internas. Ahora sabemos de donde sale el irritante toque Giorgio Moroder de los Strokes.
También le ha dado por cultivar una imagen entre homo siglo XXI y bohemio, que así de entrada pega muy poco con el pastiche pseudocultural que ha endosado al respetable. En fin, música para fashion victims y la gente de siempre que quiere pasar por estar a la última, aunque lo último sea poner su pene a remojo en ácido vitriólico.
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03 Bruce Springsteen - Working On A Dream.
Leí en la edición americana de "Rolling Stone" que este disco era comparable a "Born to run" en ambición y grandeza, pero aquí falla algo Watson. De un tipo que se permite el lujo de no publicar canciones de la talla de "My love will not let you down" (de hecho superior al 95% de su discografía editada) hasta casi un par de décadas después de su grabación hay que esperar el máximo, y no el gato por liebre. En lugar de "Thunder road" el rockero oficial de Catalunya se descuelga por la pendiente y sin frenos en momentos como "Life itself" o "Kingdom of days", dignos de haber figurado en el cagarro infumable "Tunnel of love". Aquí había material, no obstante, para haber publicado un disco de resurrección, pero todo está a medias, unos arreglos bastante mejorables, la energia de la E Street contenida en demasía, momentos de autocomplacencia que impiden que el rock ruja con fuerza... hasta la casi constante evocación a Roy Orbison queda deslucida. Esas letras... podrían redondearse también..cojones!
Nunca pude con el Bruce posterior al 85, hasta que los conciertos del Madison Square Garden del 2001 me noquearon, total hair raising... a ver que mortal no sucumbió a la tripleta de inicio "My love will not let you down" - "Prove it all night" - "Two hearts", encadenadas una tras la otra, que fuerza y que grandeza!. Desde entonces estoy esperando "ese" disco que algún dia tendrá que llegar, no? El tio puede hacerlo!
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04 Iggy Pop - Preliminaires
El gran Iggy se presentó en el 2009 con un experimento de inspiración francesa, todo ese rollo de París en la niebla, Montand, feuilles mortes, decadence, soft jazz etc. El disco no es para tirarlo a la basura, pero esta colección de música ambient dificilmente puede escapar al adjetivo de anecdótica. La segunda y tercera escuchas son más duras, porque el tedio hace su aparición y va minando la paciencia poco a poco.
Un disco fallido, lamentablemente. Obvimante no hay nada que reprochar cuando un personaje como Iggy Pop decide experimentar, abandonar los decibelios y juntarse con tipos completamente ajenos al mundo de la Iguana de Detroit. La grabación está en un punto extraño, cerca de haber transitado por vias interesantes, pero lo único cierto es que "Preliminaires" no tiene digamos "espiritu" y el disco se mueve en general por una especie de limbo. Al menos si que hay un tema que huele a grande: "I want to go to the beach" (de inmediato acuden a la cabeza Lou Reed, Berlín y Bowie). Los momentos más "iggy", por otra parte, abundan en la sensación de cliché, y las versiones en francés son lo peor con diferencia. Vamos, señor Ostenberg, usted puede hacerlo mucho mejor.
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Muse - The Resitance.
Para mi siempre será un misterio el hecho de que esta banda haya alcanzado relativas cotas de respeto y popularidad, incluso Jools Holland los invita a su programa. Otra cosa que permanece fuera de mi comprensión es que al tipo que canta y toca, Mathew Bellamy, le publiquen entrevistas en revistas especializadas para guitarristas en base a los gadgets que le mete a sus guitarras. Y digo que no lo entiendo porque cualquier mocoso toca con más garra y estilo y de verdad que no hace falta tanta mierda para acabar tocando lo que acabamos oyendo en nuestras casas.
Desde el principio, Muse me ha parecido un grupo bastante limitado de ideas y de personalidad, un recachutado barato de lo peor de Manic Street Preachers y Radiohead, con el añadido de la poca naturalidad de la que hacen gala, y su desmedido gusto por la pose y el gesto apocalíptico (esas caras de estreñimiento!). La sensación se confirma al 100% con su disco de 2009, "The Resistance", de un aburrimiento mesiánico absolutamente letal.
No se que más decir de estos notas, solo desearles que les vaya bien. Y que traten de poner algo más de contenido en las letras, por ejemplo. Ah, y otra cosa, Sr. Bellamy... los sneakers de tacón alto solo le quedan bien a los Faces, mamón, y a estos zapatos se les canta así!

sábado, 12 de diciembre de 2009

The Buzzcocks - Singles Goin´ Steady

He aquí a una banda de verdad. Únicos, inimitables, lo suficientemente fugaces para haber evitado arder hasta consumirse, y al mismo tiempo lo suficientemente duraderos para haber creado algunas de las mejores canciones que mis oidos han tenido el privilegio de escuchar. The Buzzcocks, el pequeño grupo de rock´n´roll cuya imagen decoró durante un tiempo la cabecera de este blog, habitan en mi corazón desde el mismo momento en que me topé con “Ever fallen in love”... justo lo que quería escuchar, lo único capaz de calmar mi ansia adolescente de emociones puras en el filo de la navaja. Arrebato visceral y sentido, al final la canción se evapora en el aire tras una tormenta de emociones eléctricas... dios, que grandes.

Claramente por encima de etiquetas, esta banda ha dejado un puñado de canciones tan buenas como se puedan escribir, o al menos es la apreciación personal que tengo sobre los de Manchester. No se, siempre he sentido debilidad por bandas como los Buzzcocks, capaces de hacer ese tipo de aquitectura sencilla pero impactante, que te toca dentro de esa manera diferente, algo que ninguna gran estrella de la música puede conseguir.

Como leí una vez en alguna revista, esta es una de esas escasas recopilaciones con entidad propia. Me apropio de esta afirmación porque da en la diana de manera certera y al primer intento: en ningún momento te da la sensación de escuchar refritos, grandes éxitos o inconexos momentos estelares, el artefacto sobrevive fresco como una lechuga a través de los años. Inútil resaltar canciones por encima de otras, a esto hay que ponerle la aguja encima y punto.

Randy Newman "12 Songs"

Tengo la frustración de no haber compuesto el himno nacional de Albania: un país con más cabras que personas me hubiera inspirado una obra maestra”. Randy Newman dixit, genio y figurón inclasificable, incorruptible, incorrupto, incandescente. Las revistas musicales llenan páginas con el nuevo hype de turno mientras este hombrecillo navega desde hace décadas a través de la más pura ignorancia mediática... ninguna novedad, desgraciadamente. Otras luminarias del digamos underground han sufrido antes esta situación, pero puede que el señor Newman hasta la haya disfrutado.

¿Quién demonios es Randy Newman? Desde luego, no un cualquiera. No es Leonard Cohen, pero es mucho más divertido sin ser insustancial... no es Warren Zevon ni J. J. Cale pero se llevaría de puta madre con ellos... veamos... tampoco es Bob Dylan, pero a cambio está a salvo de falsos adoradores y gacetilleros sin que ello le impida componer monumentos a la música y a la palabra. Ya de coña, podríamos decir que no es Axl Rose, con lo cual no ha tenido que cambiarse de vestuario durante “Civil War”, pero está igual de chiflado!. Randy Newman es, pues, Randy Newman.

Este "12 songs" es tan bueno como al menos otros 4 discos de su discografía, en esta ocasión armado en torno a tres elementos básicos: su voz, su piano, y la guitarra de Ry Cooder. El título no engaña, y las doce piezas van yendo y viniendo como el que no quiere la cosa, una detrás de otra, algunas duran un suspiro, otras no, lo mismo la emprende con un blues que te deja literalmente pasmado y absorto con su versión de "Underneath the Harlem Moon". Y luego, aparte, las letras, que se merecerían un solo post... por favor que músico más grande.
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jueves, 3 de diciembre de 2009

Herbie Hancock - Maiden Voyage

Maiden Voyage” es bello, es bonito... es un disco hermoso. Llegué a Herbie Hancock porque leí en algún lado que estaba muy influido por Bill Evans, uno de los contados jazzmen que llevo escuchando con cierta asiduidad desde digamos siempre. Este asunto me hace reflexionar sobre el hecho de que muchas veces uno descubre verdaderas maravillas por el simple hecho de ser curioso durante un minuto de su vida, o por tomarse la molestia de seguir una intuición.

Casi todos los discos del jazz moderno son de alguna forma “conceptuales”, bien de manera inconsciente porque los autores le estén dando vueltas a una idea, o bien de manera totalmente premeditada. El quinteto de Herbie despliega una premeditación inconsciente a la que resulta muy difícil resistirse, encima los señores tocan como los ángeles y todo el asunto raya en la perfección: los tempos, los cambios, los solos, las texturas y los timbres, el feeling, todo acojonante, con el océano y el mar abierto de fondo e inspiración, un viaje por el líquido elemento en sus versiones de calma y tempestad.

Tengo esta grabación en la categoría de aquellas que me gustan más cada vez que las escucho, como esos discos de J. J. Cale... en fin, ya me entendéis. Supongo que es por su equilibrio entre un jazz lírico y "accesible" y los recovecos del hard bop, como ninguno predomina siempre suena fresco y con toneladas de matices. Vaya discazo que se sacaron de la manga estos granujas.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

John Coltrane - Blue Train

La historia del jazz tumba por si sola cualquier teoría acerca de la superioridad racial blanca, y la discografía de John Coltrane en particular es una de las pruebas definitivas. El tipo tenia tanto jazz en las venas que hay que ir tomando su música en dosis, despacio, poco a poco, de lo contrario se corre el riesgo de quedar sobrepasado por el artista. Eso si, una vez que el veneno está inoculado, la adicción al señor Trane no tiene vuelta atrás sino escape hacia adelante, directo a consumir avidamente todo lo que dejó grabado este buen hombre.

Autor de INCUESTIONABLES obras capitales de la música como “Giant steps”, “A love supreme” y éste “Blue train”, John Coltrane es un fascinante sujeto que vivió en primera persona el nacimiento del jazz moderno y el reinado del bebop, mientras iba armando junto a otros compañeros de generación un lenguaje musical tan contundente como avanzado, profundo y absolutamente genial, el hard bop, para acabar construyendo su propio e inimitable mundo sonoro. Moderno en todo momento sin necesidad de tocar 200 notas y 50 florituras disonantes por segundo, al máximo de musicalidad y expresión.

Bien, no se si a los que soléis pasar por aquí os llama la atención todo este asunto, yo fui cayendo poco a poco, un año con dos o tres discos, otro con uno y otro con ninguno, no tengo más de 70 discos de este estilo... pero vaya si me gusta. Coño, es que es un verdadero placer coger un buen vinilo de jazz y ponerle la aguja encima... escuchar como el aire se inunda de música, como se impone en cada nota esa clase descomunal, por no hablar de la pasmante destreza instrumental. “Blue train”... qué grande. Joder, qué grande, desde el puto primer segundo con ese inmortal tema de introducción. El éxtasis.

martes, 1 de diciembre de 2009

Bill Evans Trio - Waltz For Debby


Junto a Bud Powell y Herbie Hancock, mi pianista preferido. La vertiente blanca del jazz, su componente europeo, aflora con claridad en las teclas de Bill Evans, y a pesar de sus ritmos bastantes complejos es acojonante lo bonita y fluida que es la música del primer trio realmente sólido e innovador del jazz. Con Davis grabó el capital "Kind of blue", donde hizo un trabajo impecable junto al astuto trompetista.

Grabado en vivo durante el último día de contrato con el club Village Vanguard de New York, "Waltz for Debby" es uno de esos clásicos de toda la vida, por encima del bien y del mal, un espejo donde se han mirado varias generaciones de músicos y seguro que lo seguirán haciendo. La recreación del tema "Milestones" es un jodido hit, los cabrones se salen.

Este trio mágico, se desharía solo diez días después de este show por culpa de un hachazo del destino: el contrabajista de 25 años Scott La Faro fallecía a causa de un accidente de automóvil, dando al traste con una carrera que prometía cotas de gran altura. Evans, impactado emocionalmente, no encontró nunca un sustituto a la altura del finado aunque antes de su propia desaparición (a causa de la adicción a la heroína y la cocaína) dejo tremendas obras para piano solo, como "Conversations With Myself", de obligada escucha.
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