miércoles, 4 de marzo de 2009

Humble Pie – Smokin´


Smokin´” es una brutal sobredosis de rock´n´roll de alto voltaje. No hay nadie al que musicalmente admire más que a Steve Marriot, sus tremendas facultades vocales además van acompañadas de una presencia y actitud fuera de lo normal, y no lo digo gratuitamente. No se suele hacer referencia a su destreza guitarrística, cuando el tipo toca con una furia y sentimiento acojonantes.

Durante la primera parte de la historia de la banda, tuvo que luchar constantemente para evitar que Peter Frampton endulzara las canciones o se deslizaran peligrosamente por el folk, aunque Marriot consiguió llevar la nave a buen puerto, al lugar donde quería desde el principio, una isla de soul, rhythm´n´blues y rock duro, donde tuvieran cabida los excesos negroides y los potentes e inspirados desarrollos musicales sobre todo en vivo. Ahí está el imprescindible “Performance rockin´the fillmore”.

En “Smokin” nuestro querido Steve toma definitivamente los mandos tras la salida de la banda de Frampton, quien alcanzaría también el éxito como figura en solitario, mas en plan baladista.
Aquí tenemos la esencia de Marriot, con todo el bagaje adquirido en sus años mods, sin traicionar sus raíces y amores musicales, tras una implementación de más distorsión y sudor a sus convicciones.

Freddy King – Let´s Hide Away And Dance Away


Este disco es una escuela de blues. Amigos, Freddy King: el principal intérprete en dar forma al concepto de blues-rock, con su versión dinamizada, optimista y potente de los fraseos y links del blues de Texas, a los que imprimía un ritmo infeccioso y natural. El ejemplarizante primer corte de esta colección de blues instrumental, “Hide Away”, fue grabada por muchos tipos, pero quizás la versión de Clapton con los Bluesbreakers de Mayall tuvo más recorrido, ya que fue una de las piedras angulares del blues-rock británico.

De todos es conocido que esta particular música, con el tiempo, daría lugar a toda la música potente y de gran octanaje que conquistaría el mundo en las próximas décadas. Sin Freddy King por medio, quizás a Clapton, Beck o Page no se les hubiera encendido la bombilla, y se hubiera truncado el feed-back que originaría la música de Hendrix o Grateful Dead.

No tiene mucho sentido empezar a disparar adjetivos sobre el poderoso blues tejano que contiene esta colección de temas instrumentales, estamos hablando de una descarga de música que simplemente necesita reproducirse a buen nivel de volumen para que inunde la habitación de grandeza.

Zodiac Mindwarp And The Love Reaction – Tattoed Beat Messiah


Zodiac Mindwarp solían ser un grupo con colmillos, y bien afilados. Pusieron patas arriba la prensa musical cuando su primer single incluido aquí, la fantástica “Prime mover”, irrumpió en el top 20 británico a pesar del ultra sexista video que la promocionaba (de obligado visionado por otra parte). El tema en cuestión es de libro: sucio, cortante, peligroso, muy eléctrico y con un estribillo acojonante. No deja de ser rock duro, pero como en el caso de AC/DC, tan fresco y potente como el mejor estimulante.

La banda era básicamente el alter ego de Mark Manning, editor de fanzines londinense,
dispuesto a tener su propia “rock-experience” por todo lo alto, introduciendo un elemento paródico en las vestimentas y letras que no todo el mundo pilló. Parecía que lo iban a conseguir pero de pronto dejaron de interesar: cambios de formación, abuso de drogas y un distanciamiento del sonido original, puede que influidos por los críticos de rock que les acusaban de ser una banda de tres acordes. Lo mismo que dijeron de AC/DC, Ramones, Motörhead y tantos otros…

Rock sleazy ciertamente macarra, pero potentísimo y muy, muy bien ejecutado. Desde luego, para el que suscribe uno de los discos definitivos de los 80´s. Ya sabéis, buenos riffs aderezados con bourbon, nunca falla. Y vaya letras!!!!!!!!!!!!

Pearls Before Swine – The Use Of Ashes

Pearls Before Swine se construyeron en la Florida de 1965 alrededor de Tom Rapp, un cantante y guitarrista de Dakota del Norte, afectados por el magnetismo de una de las eras más apasionantes para la música. El pequeño Tommy aprendió a tocar la guitarra de la mano de un cantante local de country, y su debut ocurrió en un concurso de talentos donde quedó segundo, tres puestos por delante de un tal Robert Zimmerman (aka Bob Dylan).

Es un auténtico crimen que el gran público no haya disfrutado de la obra de estos tipos, y extraño, ya que desde sus inicios fueron muy bien considerados por figuras clave de la historia de la música rock (Bowie o Lou Reed) y durante todos estos años han sido una referencia inspiradora para muchísimas bandas, sobre todo del country-rock underground. Mr. Rapp es ahora un héroe de culto.

La música de los Pearls es la música de un hombre bueno y comprometido, y sobre todo la de un songwriter de raza. Encontraréis música mística y melancólica, sublimes e innovadores arreglos y letras surreales y psicodélicas, argumentos más que sólidos. No dejéis escapar “Beautiful lies you could live in” que sería la cara soleada de este “Ashes”, el viaje acústico “Balaklava” y la resurrección de 1999 con Tom en solitario, “A journal of the plague year”.

Bo Diddley – Bo Diddley Is A Gunslinger


En la definición que aparece en los diccionarios sobre "inimitable", habría que poner el nombre de este tipo como acepción. Lo que empezó un buen día en las esquinas de Chicago, acabó siendo una de las carreras más coherentes y magnéticas en la historia de la música popular. Mucho más allá de la parte anecdótica del personaje, que daría para escribir un libro, tenemos a toda una jodida estrella del rock, un músico con mayúsculas, un talento natural.

Basó gran parte de su carrera en la explotación de un ritmo hasta entonces ajeno al rock´n´roll. El “ritmo bo –diddley“ es muy particular y distintivo, básicamente un 5/4 insistente, y se encuentra diseminado por la música rock de los últimos 40 o 50 años, (claramente en “Magic bus”, oculto en la parte de maracas de “Jumpin´jack flash”, te asalta en “Mr. Brownstone”). Puedes encontrar incluso canciones de Bo consistentes en un solo acorde, en las cuales su ritmo selvático y primitivo apabulla.

“Bo Diddley is a gunslinger” es una muestra de un arte que ya no volverá, una forma de grabar discos e interpretar canciones que pertenece al pasado. Este disco puso a bailar juntos a negros y blancos con temas como “Doing the crawdaddy”, trajo el poder de la jungla en “Whoa Mule” y exhibió el talento rhythm´n´blues de Diddley con “Do what I say”, “Ride on Josephine” o “Diddling”. No puede faltar en una colección de discos.

Al Green – Let´s Stay Together


Cuando éramos literalmente unos crios (1985!), mis amigos y yo nos descojonábamos de la portada de la copia de esta grabación, propiedad de la hermana de uno de ellos. Aparece el bueno de Al al más puro estilo negro neoyorkino, con una chupa inenarrable recostado sobre un muro. Lo bautizamos como “el disco del makoy ”, y después de vituperarlo sin oir ni uno solo de los cortes, colocábamos en el giradiscos el “Jump” de Van Halen, casi recién salido del horno, o el “Animal magnetism” de Scorpions. También la puta banda sonora de “Ghostbusters”!!!

La señorita en cuestión repartió más tarde su pequeña colección de vinilos y además de dos o tres clásicos de puta madre me tocó este. Lo escuché por primera vez en mi casa y diablos, la primera canción era buena de cojones… espera, la siguiente no está mal… bueno la otra tampoco, y nada, primer encontronazo con el soul-funk.

No es el mejor disco de este estilo, y a lo mejor incluso “Call me” es la obra más completa de Al, pero cualquiera de mi generación tiene “Pulp Fiction” incrustada en el cerebro y por San Vitoldo que sin “Let´s stay together” en su banda sonora no sería la misma.

New York Dolls – New York Dolls


Uno de mis absolutos favoritos, trallazo eléctrico y primario, es la biblia del rock peligroso ejecutada en la ciudad de los rascacielos por los Dolls en su disco homónimo de debut. Estos tipos estaban decididos a llevárselo todo por delante, incluso a ellos mismos. El batería original Billy Murcia murió antes de grabar el primer disco, y el desenfreno total y absoluto que emprendieron en estos años su sustituto Jerry Nolan, Arthur Kane y Johnny Thunders, sensible y frágil a pesar de su imagen de punk, les llevaría igualmente a la tumba años más tarde de forma prematura. Milagrosamente, Sylvain y Johansen están vivos y en forma.

Eran todo sentimiento y actitud, adorables, nada de músicos consumados, pero los cabrones lo tenían. Te podian traer el bajo fondo de igual manera que podian susurrarte una canción hermosa como “Lonley planet boy”. Sus fans eran pocos pero muy devotos, y con el tiempo formaron sus propias bandas, algunas muy importantes. Puede que sea el mejor disco de rock.

Todo fue intenso, todo fue drama, diversión y rock´n´roll, puro asalto de guitarras cortantes, boutiques y cosmética. Creo que no tengo nada más que decir, ellos mismos respondieron a todas las preguntas posibles titulando su siguiente disco “Too much, too soon”.